Escultura:
María Santísima de
la Encarnación.
Autor: Cabeza: Anónimo
malagueño, s. XVII. Manos: Suso de Marcos.
Material: Pino rojo.
Año: Cabeza, siglo XVII; Manos, 1984.
Dimensiones:
Altura, 159 cm.
Ubicación:
Capilla del Cristo del Perdón (Iglesia de Santo Domingo).
La imagen de María Santísima que, bajo la
advocación de la Encarnación, posee nuestra Cofradía fue adquirida en 1987 al
hermano de nuestra Corporación Agustín Clavijo García (q.e.p.d) el cual, tras
haberla mantenido desde 1985 en depósito en nuestra Hermandad, decidió venderla
para que formase, junto al Cristo del Perdón, San Juan Evangelista, la Magdalena
y los ladrones, el futuro grupo escultórico que se procesionaría en su momento.
Contando la Cofradía en su archivo con los documentos de venta de la imagen
firmado el primer pago por Agustín Clavijo y el segundo, tras su fallecimiento,
por su viuda Encarnación Pendón.
No sabemos con certeza la procedencia de la cabeza de dicha imagen, pues el
candelero y las manos son de nueva factura, aunque la recordamos formando parte
de la exposición “La Semana Santa de Málaga en sus tronos e imágenes
desaparecidas”, que se celebró en el Museo Diocesano en 1982. Posteriormente,
dicha imagen fue convenientemente acoplada a un cuerpo y devanadera realizándole
así mismo el juego de manos, labor que llevó a cabo Suso de Marcos. A partir de
ese momento la imagen era anualmente colocada en las exposiciones que se
celebraban en el Museo Diocesano, a la sazón dirigido por Agustín Clavijo. Allí
fue donde se puso a dicha imagen bajo la advocación de la Encarnación, en
recuerdo de ser ésta la que tiene nuestra Catedral y, porque no decirlo, por un
vínculo más cercano que no era otro que el nombre de la esposa del propio
Agustín.
La bendición de la imagen , como acto de restitución al culto de la misma, se
celebró a las 12 de la mañana del día 7 de Diciembre de 1985, presidiendo el
mismo el Rvdo. P. D. Antonio Ramírez Mesa. El rezo del Ángelus fue la primera
oración a la imagen que desde ese momento se incorporaba a la Cofradía y cuya
presencia a los pies de nuestro Cristo nos llena de orgullo, por haber rescatado
una imagen antigua para el patrimonio de la ciudad, y de no pocos recuerdos de
aquel buen hermano nuestro que fue Agustín Clavijo. Para la primera ocasión que
la imagen recibía culto la Cofradía logró confeccionar una saya bordada cuyo
terciopelo, rojo burdeos fue regalado por Dª Encarnación Calderón viuda de León,
y la arropó con el manto y la toca de procesión de la Virgen de la Estrella y la
corona de plata de la del Rosario.
Desde un plano artístico la imagen responde a los cánones de una Dolorosa
malagueña aunque las manos y el cuello responden a criterios más efectistas que
los que imprimían los clásicos escultores malagueños. El rostro guarda
plenamente esa sensación de intimidad y recogimiento, y la expresión de dolor
contenido queda manifiesto con el uso de ciertas claves escultóricas como el
entornar los ojos o el colocarlos con cierta asimetría uno con respecto al otro.
La imagen necesita una restauración adecuada que le devuelva su encarnadura y le
evite el deterioro que sobre la misma ha dejado marcado el paso del tiempo y los
acontecimientos.