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El Rito de Coronación Canónica
Naturaleza y significado del rito de Coronación Canónica a una imagen de la Virgen
Las Coronaciones de imágenes de la Virgen a lo largo de la historia
Extenso mosaico que se ha ido entretejiendo a lo largo de la historia por el amor del pueblo cristiano a su Madre celestial.
María, totalmente glorificada por su Asunción en cuerpo y alma a los cielos, es Reina por ser Madre de Dios y Rey mesiánico, por ser corredentora, por ser perfecta discípula de Cristo e imagen y tipo de la Iglesia.
El rito de la coronación fue conformado en el siglo XVII para las imágenes que eran coronadas en nombre del Cabildo Vaticano. Santa María la Mayor de Roma y la Virgen de Oropa, en 1620, fueron las primeras imágenes coronadas canónicamente.
En el siglo XIX se extendió a toda la Iglesia, terminando por incorporarse al Pontifical Romano, para imágenes de gran devoción. De esa manera en España, la catalana Virgen de Montserrat fue la primera en recibir la coronación canónica en 1881, y, en Andalucía, fue la sevillana Virgen de los Reyes en 1904, con posterioridad, lo sería la Virgen de la Cabeza de Andújar, coronada la primitiva imagen en 1909 y en 1960 la actual. En 1913 fue coronada la Virgen de las Angustias, patrona de Granada y más tarde, en 1919, la almonteña Virgen del Rocío y, en 1929, la Virgen de la Antigua de la Catedral hispalense.
El 8 de Febrero de 1943 fue coronada por el Nuncio de Su Santidad la Virgen de la Victoria patrona de Málaga y su diócesis.
Otras coronaciones canónicas de indudable recuerdo son las de María Auxiliadora y la Virgen de la Amargura de Sevilla en 1954, y diez años más tarde la de la Esperanza Macarena, el 31 de Mayo de 1964. La secular devoción a la Virgen de los Dolores de Córdoba hizo que ésta fuese coronada en 1965. Y así un buen número de Dolorosas y de Vírgenes de gloria han recibido bien del Vaticano o bien de su respectivo Obispo el oportuno permiso para ser coronada canónicamente.
Sobre la propia
corona
En cuanto a la diadema o corona ha de unir la dignidad y nobleza a la sobriedad, tanto en los materiales como en la ejecución, según los condicionantes culturales y los gustos artísticos de la comunidad, de modo que sea símbolo adecuado. Se recomienda para su celebración preferentemente alguna memoria de la Virgen u otro día festivo: en este caso será un domingo, día del Señor, víspera de la Solemnidad de todos los Santos: no olvidemos que María es Reina de todos los Santos y la Panagia o Toda Santa.
Lugar y momento de la
coronación Como marco idóneo las normas del Obispado de Málaga proponen la Catedral, corazón religioso de nuestra ciudad y diócesis, para realizar las coronaciones que se realicen en nuestra capital.
Después de la predicación, ministros, generalmente los padrinos, llevan la corona al Obispo, que, despojado de la mitra, recita la oración de bendición y la rocía con agua bendita. A continuación procede a su imposición sin decir nada; si es una imagen de la Virgen Madre, primero se corona la imagen del Niño Jesús, y después la de María. A continuación se canta una antífona o canto que exalte la realeza de María mientras el Obispo inciensa la imagen. Acabado el canto, se hace la oración de los fieles y continúa la misa del modo acostumbrado.
Es muy frecuente, al menos en nuestras latitudes, que todo acabe con una procesión triunfal en reconocimiento de la dignidad que la Iglesia ha conferido a esa efigie mariana.
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